La desmesurada vida de Ramon Llull

En los 700 años de su muerte

Ramon Llull nació en Mallorca en 1232 y murió en 1316. Su vida fue totalmente singular e irrepetible. A los treinta años cambió el talante de su vida. Dejó la situación confortable en la que vivía, abandonó la familia y cambió de vida para dedicarse a escribir y promover una reforma muy importante de cariz universal. Quería reordenar el conjunto del cristianismo y convertir todos los infieles. Ideó un sistema, que denominó Arte, para encontrar y argumentar la Verdad. La presencia visible y palpable de las tres grandes religiones monoteístas de la Mediterránea lo marcó profundamente y explica su preocupación para la conversión de los no cristianos.

Desde que Jesucristo se le apareció decidió consagrarse a su causa. También adquirió nociones de árabe para poder dialogar en esta lengua. El libro más extenso de su vida fue el Libro de contemplación.

El año 1274, en oración en la montaña de Randa, tuvo una intuición genial que interpretó como un don divino. Concibió el ARTE, que es un sistema de base lógico-matemàtica para encontrar y demostrar la verdad que tenía que permitir argumentar las verdades de Dios y de la Creación y favorecer la conversión de los infieles. Fue una vía de aproximación mística a la divinidad.

El aspecto más vistoso del Arte son las figuras, que permiten visualizar gráficamente posibles combinaciones de conceptos. Otros elementos nucleares del sistema son los principios, que establecen relaciones entre ellos muy útiles para las disputas religiosas. El Arte tenía que permitir que estas discusiones se fundamentaran en argumentaciones lógicas y racionales y no en los textos sagrados. Sus principios acontecen útiles para cualquier rama del conocimiento. Una ciencia universal.

Llull fue tres veces al norte de Africa, para disputar con sabios musulmanes. En las discusiones prescindía de los textos sagrados (La Biblia, el Talmud, el Corán) siempre controvertidos y sometidos a discusión .Además de convertir los infieles, Llull quería reformar a los cristianos. Con este objetivo, escribió textos narrativos, poesías o diálogos en catalán para los laicos que no sabían latín.

Expuso el funcionamiento del Arte en la Universidad de Paris. En los últimos años de su vida consiguió que esta universidad reconociera la utilidad del Arte y que la Iglesia se comprometiera a fundar colegios de lenguas para formar misioneros siguiendo su modelo. Por el Arte se interesaron numerosos pensadores posteriores, a través de los cuales Llull continuó influyendo en el progreso científico, incluida la combinatoria informática.

Llull, después de abandonar una confortable existencia a la corte, dedicó mas de cincuenta años a la causa de Jesucristo. Escribió centenares de libros y viajó incansablemente. Siempre con el objetivo de difundir el Arte y los beneficios que podía aportar. Quería un regreso a los orígenes, y se convirtió en precedente del futuro (la informática).

Despues de su muerte sus lectores se multiplicaron.como también creció su ascendiente como pensador. No ha habido ningun otro escritor en lengua catalana que haya ejercido una influencia durante tanto de tiempo y en una extensión geográfica tan amplia como él. En pleno siglo XXI cuando hace justo siete siglos de su muerte, Ramon Llull todavía tiene muchas cosas que decirnos y nosotros muchas que aprender.



Texto y contenido de Joan Santanach, extraído y condensado por Salvador Guasch, de la publicación de la Institución de las Letras Catalanas de la Generalitat de Cataluña con motivo del Año Llull 2015-2016.

Imagen: grabado impreso por Pere Posa (Barcelona, 1504).