Teresa de Jesús

Teresa Costa-Gramunt

Hay personajes cuyo atractivo atraviesa los siglos. Teresa de Jesús es uno de ellos. Para entender la apuesta personal de Teresa de Jesús tenemos que aproximarnos tanto a su época en el amanecer de la edad moderna, como alejarnos de nuestros prejuicios posmodernos. En este sentido, lo ha hecho con altura intelectual y paciente trabajo de investigación, la escritora neoyorquina Cathleen Medwick en su libro Teresa de Jesús. Una mujer extraordinaria (Maeva). Esta biografía de la reformadora del Carmelo, publicada en 1999, ha sido publicada ahora en castellano con motivo del V centenario del nacimiento de Teresa de Jesús.


Este libro es un intento de contemplar a la santa mientras hace su travesía por el siglo XX, escribe Cathleen Medwick. Se dice que cada época pide una relectura de los clásicos. Teresa de Jesús lo es en cuanto a escritora, pero su personalidad humana va más allá. Como dice Pablo d’Ors en la introducción del libro, “los santos grandes no entran en categorías sino que las crean.”

En el relato de la vida y obra de esta santa, que se lee como una novela, bien oportunamente se intercalan escritos de una mujer que se adelantó a su tiempo. En este relato, los lectores más exigentes encontrarán la narración sin complejos de Cathleen Medwick sobre las rencillas que hubo entre los carmelitas calzados y descalzos de la reforma que Teresa propició, las habladurías y falsas acusaciones que provocaban excomuniones o pleitos con la Inquisición, la feria de las vanidades dentro y fuera del claustro, los enredos de la vida cortesana y la eclesiástica, la competencia, o no, de los confesores que le tocaron en suerte, los intereses mundanos que provocan interferencias en la vida de los conventos, los personalismos de algunos abades y abadesas, las dificultades para la negociación en una sociedad marcada por la arrogancia, la intolerancia y el capricho de los poderosos, etc.

Nada que no podamos reconocer en el mundo actual. Así, a medida que avanzamos en el libro de Cathleen Medwick nos empapa una sensación de familiaridad entre los tráficos de aquella sociedad y la nuestra, y comprendemos la indomable lucha por la honestidad y por la justicia por parte de seres poco conformistas con el statu quo como el que Teresa de Jesús encontró.

Tiene razón Medwick cuando escribe que, como otros personajes religiosos de nivel, Teresa tiene un aura que sale a la superficie con cada traducción de su obra. Hay que añadir que la personalidad humana, literaria y espiritual de Teresa de Jesús también reverbera en cada biografía que se escribe de ella. Un ejemplo es la que sobre la santa ha escrito Cathleen Medwick. En la que, si bien se proyectan las luces no faltan las sombras. La misma santa de Ávila las veía cuando hablaba de ella misma sin lamentar sus defectos. Es por este motivo que su santidad nos parece tan humana en su esfuerzo para dar un sentido trascendente a su viaje existencial, por decirlo en terminología moderna.